Una lectura del escoliómetro por debajo de 5° se considera baja en general. 7° es el umbral que utilizan la mayoría de los programas de cribado para derivar a un profesional sanitario. Son criterios de cribado: no son un diagnóstico ni una medida de la curva de la columna.
El escoliómetro registra el ángulo de inclinación del tronco (AIT): cuánto se eleva un lado del tronco por encima del otro cuando la persona se inclina hacia delante. Como mide la rotación en la superficie de la espalda y no la columna en sí, conviene entender la lectura como una señal sobre si merece la pena una valoración adicional, no como una cifra que describa la columna.
| Lectura | Interpretación habitual | Paso siguiente habitual |
|---|---|---|
| 0°–4° | Baja; las asimetrías pequeñas son frecuentes en la población general | Continuar con el control rutinario, sobre todo durante los estirones |
| 5°–6° | Merece atención; es el punto de derivación habitual en niños con sobrepeso, en quienes las curvas se ven peor | Repetir la medición con cuidado; valorar una revisión profesional |
| 7° o más | El umbral de derivación comúnmente aceptado en los programas de cribado | Buscar una valoración profesional |
| Aumento de 2° o más | Señal de progresión, con independencia del valor absoluto | Buscar una revisión profesional |
Los umbrales de cribado son un equilibrio. Si la línea de derivación se sitúa demasiado baja, se envía a muchos niños sanos a pruebas de imagen que no necesitan; si se sitúa demasiado alta, se pasan por alto curvas que se beneficiarían de una atención temprana. Alrededor de 7° es donde la mayoría de los programas de cribado han encontrado un equilibrio practicable, con 5° para los niños con sobrepeso porque en ellos la curva se oculta con más facilidad. Cada programa y cada profesional pueden usar puntos de corte algo distintos, y los resultados varían según la edad, la madurez esquelética, el tipo de curva y la constancia de la medición.
España es uno de los pocos países que publica una cifra operativa. El algoritmo de la AEPap sobre cribado de la escoliosis idiopática del adolescente, actualizado en julio de 2025, establece que un ángulo de inclinación del tronco (AIT) medido con escoliómetro de 7° o más justifica la exploración radiológica, y baja ese umbral a 5° en niños con un índice de masa corporal por encima del percentil 85, porque el tejido adiposo enmascara la giba. Conviene notar el término: la literatura española habla de ángulo de inclinación del tronco, mientras que la internacional suele decir ángulo de rotación del tronco; se refieren a la misma medición.
El umbral español coincide con el que utilizan estas guías. La banda internacional de 5° a 7° es el rango en el que una rotación empieza a merecer investigación, y 7° es la lectura que claramente justifica una opinión profesional. Si su hijo tiene sobrepeso, la cifra española de 5° es la que le corresponde. Y en cualquiera de los dos casos, lo que da valor a la lectura es repetirla: el propio algoritmo trata un aumento de 5° o más del ángulo de Cobb como motivo de derivación, y ese razonamiento — el cambio importa más que el número aislado — se aplica igual a lo que usted mide en casa.
Una lectura aislada es una foto fija. Una serie tomada de la misma manera, por la misma persona y a intervalos regulares resulta mucho más informativa. Un AIT que sube de forma sostenida a lo largo de unos meses es significativo aunque cada lectura por separado parezca modesta; y una lectura que se dispara una vez y luego vuelve al valor de partida refleja más probablemente la técnica que un cambio real. Por eso merece la pena dedicar unos segundos más a anotar la fecha, la región medida y quién midió. Para la técnica, consulte cómo usar un escoliómetro.
En niños y adolescentes lo que preocupa es la progresión durante el crecimiento, así que las lecturas suelen repetirse con más frecuencia —cada dos a cuatro semanas durante el estirón— y una tendencia al alza se aborda sin demora. En los adultos el crecimiento esquelético ha terminado y el cambio suele ser más lento, impulsado por factores degenerativos más que por el crecimiento; un control mensual suele bastar, prestando atención a los síntomas junto a la cifra. En ambos casos, los umbrales de derivación anteriores son el punto de partida de una conversación con un profesional, no un sustituto de ella.
Pida una valoración si una lectura alcanza el umbral de derivación, si las lecturas aumentan con el tiempo, o si observa hombros desiguales, una escápula prominente, una cintura asimétrica o una giba costal visible al inclinarse hacia delante. La evolución y el manejo adecuado varían de una persona a otra; una exploración profesional es la manera de establecer qué significa una lectura en un caso concreto.
Disponible para iPhone y Android.

Con la confianza de profesionales y familias en más de 75 países.
Referencia: van West HM, Herfkens J, Rutges JPHJ, et al. The smartphone as a tool to screen for scoliosis, applicable by everyone. European Spine Journal 2022;31:990–995. Este estudio evaluó como método el cribado del AIT mediante teléfono móvil y no evaluó ninguna aplicación concreta.