Escoliómetro digital, de móvil o físico: cuál usar | España

Escoliómetro de móvil o escoliómetro físico: cuál elegir

Última actualización: 15 de agosto de 2026
Tiempo de lectura: ~13 min
Elegir un escoliómetro
Revisado médicamente por el Dr. Kevin Lau, D.C., M.H.N. — Fundador de ScolioLife y creador de la app Scoliometer, con más de 25 años dedicados al tratamiento no quirúrgico de la escoliosis. Doctor of Chiropractic (EE. UU.) y máster en Nutrición Holística.
Última revisión: 15 de agosto de 2026. Esta guía tiene una finalidad educativa y no sustituye la valoración individual de un profesional sanitario cualificado.

Si está buscando la forma de hacer un cribado de escoliosis, en España se encontrará con tres cosas distintas que se venden con nombres muy parecidos: el escoliómetro físico de gravedad (tipo Bunnell), que se usa desde hace décadas en consultas y colegios; el escoliómetro digital de mano, el aparato electrónico con pantalla que aparece en las tiendas en línea; y el escoliómetro de móvil, es decir, una aplicación. Los tres dicen medir lo mismo: el ángulo de inclinación del tronco (AIT; ATR o ART en la literatura internacional) durante el test de Adams. Esta guía explica cómo funciona cada uno, en qué es mejor cada uno y cómo obtener una lectura fiable con el que tenga a mano.

Un escoliómetro de móvil junto a un escoliómetro físico tradicional.
La respuesta corta: el escoliómetro físico y la aplicación de móvil estiman lo mismo —la rotación del tronco—, y la investigación publicada sobre la medición del AIT con el móvil encuentra buena concordancia con el instrumento físico a efectos de cribado. Del escoliómetro digital de mano no hemos localizado ningún estudio revisado por pares que lo respalde. Ninguno de los tres mide el ángulo de Cobb y ninguno diagnostica la escoliosis: son herramientas de cribado que le indican cuándo conviene pedir una valoración profesional.

Qué mide un escoliómetro, sea del tipo que sea

La escoliosis supone un cambio tridimensional de la columna, y uno de sus signos visibles es la rotación del tronco: al inclinarse hacia delante, un lado de la espalda o de las costillas queda más alto que el otro. El escoliómetro se apoya cruzado sobre la espalda, en el punto de mayor asimetría, e indica el ángulo de esa inclinación en grados. Ese número es el AIT. El aparato mide la inclinación de la superficie de la espalda, y esa inclinación es consecuencia de la rotación del tronco; por eso en España se habla de ángulo de inclinación del tronco y en la literatura internacional de angle of trunk rotation.

Conviene ser preciso con lo que el AIT no es. El AIT no es el ángulo de Cobb, la medida que se toma sobre una radiografía para describir la curva lateral de la columna. Un escoliómetro —físico, electrónico o de móvil— estima la rotación de la superficie del tronco, no la curva de la columna, así que no sustituye a una radiografía ni a una exploración clínica. La diferencia completa está explicada en AIT y ángulo de Cobb, y qué significa el número en sí, en El ángulo de inclinación del tronco (AIT).

Una precisión útil en España: no existe un programa nacional de cribado escolar de la escoliosis, pero su pediatra de atención primaria ya realiza exactamente esta prueba en las revisiones. PrevInfad y la AEPap sugieren el cribado de la escoliosis idiopática del adolescente por parte del pediatra, mediante el test de Adams y el escoliómetro, con una recomendación débil a favor. Medir en casa no sustituye esa consulta: aporta el registro que falta entre una visita y la siguiente.

El escoliómetro físico de gravedad (tipo Bunnell)

Es un inclinómetro de gravedad moldeado, y el ejemplo más conocido es el escoliómetro de Bunnell. Tiene un canal curvo que se apoya sobre la espalda y un líquido con una bolita metálica que se detiene y señala el ángulo sobre una escala impresa, normalmente numerada de 0° a 30°. No lleva pilas ni programa informático. En las tiendas españolas de material de fisioterapia y de ortopedia técnica suele aparecer catalogado dentro de los inclinómetros.

Puntos fuertes

Es sencillo, resistente y barato de mantener una vez comprado, no hay que cargarlo y es el instrumento que los profesionales y los programas de cribado conocen y en el que confían desde hace décadas. Como la escala es fija, no hay nada que calibrar por software. Es también el instrumento de referencia frente al que se han comparado los demás en los estudios publicados.

Limitaciones

Hay que comprarlo, guardarlo y llevarlo encima; la lectura se hace a ojo sobre una escala pequeña, así que depende de la línea de visión de quien mide y no queda registrada de forma automática; y compartir o seguir los resultados a lo largo del tiempo obliga a apuntar los números a mano.

El escoliómetro digital de mano: cuidado con el nombre

Aquí está la confusión más frecuente en España, y conviene deshacerla antes de comprar nada. Si busca «escoliómetro digital», los primeros resultados no suelen ser aplicaciones, sino aparatos electrónicos de mano: una carcasa con pantalla, alimentada con pilas, que muestra la inclinación en cifras, habitualmente en un intervalo de 0°–30°. Se venden en Amazon.es y en tiendas de material sanitario. No son lo mismo que una aplicación de móvil, aunque el nombre comercial invite a confundirlos.

Puntos fuertes

Sobre el papel, evitan la lectura a ojo: el número aparece en una pantalla en lugar de leerse sobre una escala impresa, lo que reduce los errores de paralaje. Son autónomos, no dependen del teléfono de nadie y algunos modelos conservan en memoria la última lectura.

Limitaciones

El problema es de fondo, no de forma. No hemos localizado ningún estudio revisado por pares que valide esta categoría de aparatos. La investigación que se cita en esta guía se realizó con escoliómetros físicos de gravedad y con aplicaciones de móvil, no con escoliómetros electrónicos de mano. Eso no significa que midan mal; significa que nadie lo ha comprobado y publicado, de modo que su precisión depende de lo que diga cada fabricante y no hay una referencia independiente que consultar. A eso se añade lo evidente: son una compra aparte, necesitan pilas y hay que llevarlos encima.

El escoliómetro de móvil (la aplicación)

Un escoliómetro de móvil utiliza los sensores de orientación que el teléfono ya lleva dentro para medir esa misma inclinación y muestra el AIT en la pantalla. La aplicación Scoliometer funciona así y ofrece el ángulo en un intervalo de 0°–50°, algo más amplio que la escala de 0°–30° habitual en los aparatos físicos.

Puntos fuertes

Casi todo el mundo lleva ya encima un aparato capaz de hacerlo, así que no hay nada más que comprar ni que mantener cargado por separado; la lectura se ve con claridad en la pantalla y es fácil de anotar y de repetir; y una aplicación puede guiar la colocación correcta y facilitar el registro de las mediciones a lo largo de los meses, de modo que un padre, una madre o un profesional puedan vigilar los cambios. La investigación revisada por pares sobre la medición del AIT con el móvil ha encontrado buena concordancia con el escoliómetro físico a efectos de cribado.

Sobre la evidencia: los estudios publicados han evaluado el método y diversas aplicaciones —Scoligauge y Scolioscreen—, no necesariamente esta aplicación en concreto. Describimos la aplicación Scoliometer como basada en investigación revisada por pares que respalda la medición del AIT con el móvil, no como un producto validado clínicamente por separado. Puede consultar los estudios y sus limitaciones en la página de investigación.

Limitaciones

La precisión depende de que el teléfono se apoye plano y quieto sobre la espalda y de que una funda gruesa no lo levante ni desvíe la lectura; conviene poner el móvil a cero sobre una superficie plana antes de empezar. Los resultados siguen necesitando una interpretación sensata y, igual que con el aparato físico, una lectura en el móvil es una señal de cribado, no un diagnóstico.

Qué dice la investigación publicada

El trabajo más informativo es el de Balg y sus colaboradores (2014; J Pediatr Orthop 34(8):774-9), de nivel I: en 34 pacientes con un ángulo de Cobb medio de 24,2 ± 13,5°, la medición con el iPhone y la del escoliómetro físico se diferenciaron de media en 0,4°, con unos límites de concordancia del 95 % de ±3,1°. Ese mismo estudio cuantifica el ruido propio de la medición: ±2,7° cuando una misma persona mide dos veces y ±4,4° cuando miden dos personas distintas. Es la cifra que explica por qué una única lectura alta significa poco por sí sola, y también por qué el móvil resultó válido sin ningún adaptador.

Qiao y sus colaboradores (2014; BMC Musculoskelet Disord 15:343) compararon las dos formas de medir en 64 pacientes valorados por dos cirujanos de columna y encontraron una fiabilidad prácticamente igual (CCI intraobservador 0,965 con el móvil frente a 0,954 con el escoliómetro físico). Con un matiz que casi nadie publica: la fiabilidad fue mejor en las curvas grandes que en las pequeñas, es decir, algo peor justo en el intervalo al que apunta el cribado.

van West y sus colaboradores (2022; Eur Spine J 31(4):990–995) mostraron que un padre o una madre puede reproducir la medición del profesional. Ahora bien, ese estudio se hizo con 50 adolescentes ya diagnosticados de escoliosis idiopática, con un ángulo de Cobb medio de 38,5°, en una consulta hospitalaria y con el móvil dentro de una carcasa específica (Scolioscreen). Reproducir una medición en curvas grandes y ya conocidas no es lo mismo que detectar una curva pequeña en un niño sano, en casa.

Dos cosas que ninguno de estos trabajos hizo: evaluar escoliómetros electrónicos de mano y deducir el ángulo de Cobb a partir del escoliómetro. La correlación entre el AIT y el Cobb que describen otros estudios va de r = 0,46 a r = 0,70 según la población estudiada, así que no existe una conversión fiable entre ambos. Puede ver este material con más detalle en Precisión de las aplicaciones de escoliómetro.

Comparativa lado a lado

 Físico de gravedad (tipo Bunnell)Digital de mano (electrónico)De móvil (aplicación)
Qué mideÁngulo de inclinación del tronco (AIT)Ángulo de inclinación del tronco (AIT)Ángulo de inclinación del tronco (AIT)
Cómo se leeA ojo, sobre una escala impresaEn la pantalla del propio aparatoEn la pantalla del móvil
Escala habitual0°–30°0°–30°, según el fabricante0°–50° en la aplicación Scoliometer
Evidencia publicadaSí: es el instrumento de referencia de los estudiosNo se ha localizado ningunaSí, sobre el método y diversas aplicaciones
Registro y seguimientoAnotación manualAnotación manual; algunos modelos guardan la última lecturaSe puede registrar y comparar en la aplicación
Coste y mantenimientoCompra única; sin energíaCompra única; funciona con pilasUtiliza un móvil que ya tiene
PortabilidadInstrumento aparte que hay que llevarInstrumento aparte que hay que llevarSiempre lo lleva encima
Más indicado paraConsultas y programas ya establecidosDifícil de recomendar sin datos publicadosRevisiones en casa, telemedicina, seguimiento repetido
¿Mide el ángulo de Cobb?NoNoNo
¿Diagnostica la escoliosis?No, es una herramienta de cribadoNo, es una herramienta de cribadoNo, es una herramienta de cribado

¿Cuál le conviene?

Si una consulta o un colegio ya tiene un escoliómetro de Bunnell y confía en él, no hay ningún motivo para sustituirlo. Para un padre o una madre que revisa a su hijo en casa, para un profesional que trabaja en varios centros o para cualquiera que quiera anotar las lecturas y vigilar los cambios con el tiempo, el escoliómetro de móvil resulta cómodo, porque el teléfono ya está ahí y el resultado es fácil de guardar. El escoliómetro digital de mano es el que peor queda de los tres: cuesta dinero, necesita pilas y no cuenta con la base de evidencia que sí respalda a los otros dos.

Para consulta o colegio, la combinación razonable es tener el instrumento físico —la referencia de los estudios, que no depende del móvil de cada paciente— y usar la aplicación para dejar constancia de las mediciones y compararlas entre visitas. Muchos profesionales usan simplemente el que tienen a mano: la medición que se está tomando es la misma.

Cómo interpretar cualquier lectura de AIT. Los umbrales son los mismos con cualquiera de los tres aparatos. En España la vía de la AEPap es clara: por debajo de 7°, seguimiento clínico cada 6–9 meses (cada 6 si es una niña premenárquica o está en pleno estirón); 7° o más, radiografía de columna para medir el ángulo de Cobb; y el umbral baja a cuando el índice de masa corporal supera el percentil 85, porque el tejido blando disimula la rotación. La derivación es al traumatólogo o al médico rehabilitador. Sobre la progresión: lo que importa no es una sola lectura más alta, sino una subida que se mantiene al repetir la medición con cuidado en otro momento; las mediciones varían varios grados entre observadores, así que un único valor alto casi nunca significa nada por sí solo. Son guías de cribado, no diagnósticos. Véase Qué lectura del escoliómetro es normal y Cuándo consultar al especialista.

Cómo obtener una lectura fiable

Sea cual sea el escoliómetro, la técnica importa más que la marca. Pida a la persona que se incline lentamente hacia delante, con las rodillas estiradas, los pies juntos y los brazos colgando; busque el punto de mayor asimetría recorriendo la espalda, tanto en la zona torácica como en la lumbar; apoye el aparato con suavidad, sin presionar; y anote la lectura más alta que vea, junto con el punto donde la ha tomado. Que mida siempre la misma persona, en la misma posición, hace que las comparaciones de un mes a otro sean mucho más útiles. El paso a paso está en Cómo usar un escoliómetro y los fallos más habituales, en Errores frecuentes al medir con el escoliómetro.

Pruebe el escoliómetro de móvil

Mida el ángulo de inclinación del tronco con el teléfono que ya lleva encima y guarde el registro a lo largo del tiempo.

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Preguntas frecuentes

¿Es tan preciso el escoliómetro de móvil como el físico?

La investigación revisada por pares sobre la medición del AIT con el móvil ha encontrado buena concordancia con el escoliómetro físico a efectos de cribado: Balg y sus colaboradores (2014) describieron una diferencia media de 0,4°, con unos límites de concordancia del 95 % de ±3,1°. Esa investigación evaluó el método y diversas aplicaciones, no una aplicación en concreto, así que el escoliómetro de móvil se entiende mejor como una herramienta de cribado basada en investigación que como un sustituto validado clínicamente.

¿Qué diferencia hay entre un escoliómetro digital de mano y una aplicación de móvil?

No son lo mismo. El «escoliómetro digital» que se vende habitualmente en España es un aparato electrónico de mano, con pantalla y pilas; la aplicación de móvil usa los sensores del teléfono que usted ya tiene. La diferencia práctica está en la evidencia: los estudios publicados se realizaron con escoliómetros físicos de gravedad y con aplicaciones de móvil, no con escoliómetros electrónicos de mano.

¿Alguno de ellos mide el ángulo de Cobb?

No. Los tres miden el ángulo de inclinación del tronco en la superficie de la espalda. El ángulo de Cobb se mide sobre una radiografía y lo hace un profesional. Una lectura del escoliómetro no se puede convertir en un ángulo de Cobb: los estudios sitúan la correlación entre r = 0,46 y r = 0,70 según la población estudiada.

¿Puede un escoliómetro diagnosticar la escoliosis?

No. Un escoliómetro —físico, electrónico o de móvil— es una herramienta de cribado. Una lectura elevada indica que conviene pedir una valoración profesional; solo un profesional, normalmente con pruebas de imagen, puede diagnosticar una escoliosis.

¿Qué es el escoliómetro de Bunnell?

Es el escoliómetro físico más conocido: un inclinómetro de gravedad moldeado, con un líquido y una bolita metálica, que se apoya cruzado sobre la espalda durante el test de Adams y muestra la rotación del tronco sobre una escala impresa, normalmente de 0° a 30°.

¿Hace falta una funda o un accesorio especial para el móvil?

No hace falta ningún accesorio; en el estudio de Balg (2014) el móvil resultó válido sin adaptador. Una funda fina no suele dar problemas; una gruesa o irregular separa el teléfono de la espalda y desvía la lectura, así que quítela si tiene dudas y apoye el móvil plano sobre la piel o sobre una capa fina de ropa.

¿Cuál es mejor para seguir los cambios a lo largo del tiempo?

El escoliómetro de móvil facilita el seguimiento repetido, porque las lecturas se pueden registrar y comparar en la aplicación. Con un aparato físico puede hacer lo mismo anotando cada lectura con su fecha y el punto de la espalda donde la ha tomado. En ambos casos lo que informa es la tendencia: mida siempre la misma persona y con la misma técnica.

¿Usan el escoliómetro los pediatras en España?

Sí. PrevInfad y la AEPap sugieren el cribado de la escoliosis idiopática del adolescente por parte del pediatra, mediante el test de Adams y el escoliómetro, con una recomendación débil a favor. No existe un programa nacional de cribado escolar en España, así que la revisión del pediatra de atención primaria —hasta los 14 años, y después el médico de familia— es la vía habitual.

¿Busca otro punto de partida? Consulte todas nuestras guías en Guías de cribado de escoliosis —entre ellas Qué mide un escoliómetro, Cómo usar un escoliómetro y AIT y ángulo de Cobb.

Aviso médico: esta guía tiene una finalidad exclusivamente educativa y no constituye consejo médico, diagnóstico ni tratamiento. Un escoliómetro de móvil mide el ángulo de inclinación del tronco como herramienta de cribado: no mide el ángulo de Cobb y no diagnostica la escoliosis. Los resultados varían de una persona a otra en función de la edad, la madurez esquelética, el tipo de curva, la técnica de medición, el dispositivo utilizado y otros factores individuales. Consulte siempre a un profesional sanitario cualificado sobre su columna o la de su hijo.

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