Ángulo de rotación del tronco (ATR) | Scoliometer App

¿Qué es el ángulo de rotación del tronco (ATR)?

Actualizado el 15 de agosto de 2026
Tiempo de lectura: ~9 min
Cómo interpretar tus mediciones
Revisión médica del Dr. Kevin Lau, D.C., M.H.N. — Fundador de ScolioLife y desarrollador de la app Scoliometer, con más de 25 años dedicados al manejo no quirúrgico de la escoliosis. Doctor of Chiropractic (EE. UU.) y maestría en Nutrición Holística.
Última revisión: 15 de agosto de 2026. Esta guía es material educativo y no sustituye la valoración individual de un profesional de la salud calificado.

El ángulo de rotación del tronco (ATR, por sus siglas en inglés) es el número que está en el centro del tamizaje de escoliosis. Describe cuánto gira el tronco hacia un lado y se mide con un escoliómetro mientras la persona se inclina hacia adelante. Esta guía completa te explica qué es el ATR, cómo se mide, qué significan los números, en qué se diferencia del ángulo de Cobb y a dónde ir después en cada etapa del tamizaje.

Ilustración del ángulo de rotación del tronco medido sobre la espalda durante la inclinación hacia adelante.
En una frase: el ATR es una medición de superficie de la rotación del tronco que sirve para señalar una posible escoliosis y valorarla mejor — no es el ángulo de Cobb, no diagnostica escoliosis y no sustituye una radiografía ni una valoración clínica.

¿Qué es exactamente el ángulo de rotación del tronco?

Cuando la columna se curva y rota, las costillas y los músculos de cada lado dejan de quedar parejos. Al inclinarse hacia adelante la diferencia se nota más: de un lado la espalda se levanta en una prominencia costal y del otro baja. El ATR es el ángulo de esa inclinación de un lado al otro, medido en grados sobre el punto más alto de la asimetría. Una espalda perfectamente nivelada da un valor cercano a 0°; entre más rotado esté el tronco, más alto sale el ATR.

El escoliómetro funciona como el nivel de burbuja que usa un albañil: no lee el hueso, lee qué tan inclinada está la superficie. Y ahí está la diferencia que más confunde: el escoliómetro lee la superficie de la espalda; la radiografía lee el hueso. Por eso el ATR es una medida de tamizaje —una señal rápida, útil y sin radiación que dice «esto vale la pena revisarlo con calma»—, no un diagnóstico.

Cómo se mide el ATR

El ATR se toma durante la prueba de Adams, también llamada prueba de inclinación hacia adelante. La persona se inclina desde la cadera con las rodillas estiradas, los pies juntos y los brazos colgando libremente, de manera que la espalda quede más o menos horizontal. Un escoliómetro —el aparato físico de Bunnell o un escoliómetro digital de smartphone— se apoya suavemente sobre la espalda, en ángulo recto con la columna, y se recorre por la zona torácica y lumbar hasta encontrar el punto de mayor asimetría. La lectura más alta que veas es el ATR.

Un smartphone mide el ATR con los mismos sensores de orientación que nivelan una foto. La investigación revisada por pares reporta buena concordancia entre la medición por smartphone y el escoliómetro físico para fines de tamizaje; esos estudios evaluaron el método y varias aplicaciones, no una aplicación específica. Puedes ver los detalles y las limitaciones en la página de investigación.

La técnica paso a paso está en Cómo usar el escoliómetro, y los descuidos que más distorsionan una lectura están en Errores comunes al medir el ATR. Si vas a hacer la revisión en casa, la guía completa es Cómo revisar la escoliosis en casa.

Qué significan las lecturas del ATR

Las lecturas del ATR se interpretan contra valores de referencia muy usados en programas de tamizaje. Son guías para decidir si conviene buscar una valoración, no puntos de corte diagnósticos. Vienen del trabajo de Bunnell: en 1984 propuso como criterio para identificar curvas de 20° o más de Cobb —no para detectar cualquier escoliosis—, y en 1993, tras tamizar a 1,000 estudiantes de preparatoria, propuso como criterio de envío.

Lectura de ATRInterpretación general
Menos de 5°En general se considera bajo; casi siempre basta con volver a medir de forma rutinaria, sobre todo durante el estirón.
5° a 6°Merece atención y seguimiento más cercano; es un punto de envío frecuente en niñas y niños con sobrepeso u obesidad, donde el tejido blando aplana la prominencia costal y la espalda es más difícil de valorar a simple vista.
7° o másEs el valor de referencia más usado para agendar una valoración profesional.
Un aumento que se mantieneLo importante no es una lectura alta aislada, sino un aumento que sigue ahí cuando repites la medición con cuidado en otro momento.

Dos cosas que conviene tener claras antes de asustarse por un número. La primera: algo de asimetría es lo normal, no la excepción. En el estudio de tamizaje de Bunnell de 1993, 8 de cada 10 estudiantes tenían al menos 3° de rotación. La segunda: las mediciones varían varios grados entre una persona y otra que mide, y también de un día a otro, así que un solo valor alto casi nunca significa algo por sí mismo. No hay un número único aceptado para decir «esto ya cambió»; lo que sí está claro es que un cambio pequeño en una sola medición suele ser ruido de medición, y que un aumento que se repite en varias mediciones cuidadosas, con la misma técnica y la misma persona, sí amerita que lo revise un profesional.

Qué significa en contexto una lectura concreta de 5°, 7° o 10° lo explicamos en Qué significan 5, 7 o 10 grados y en ¿Cuáles son los valores normales del escoliómetro?; el momento en que un resultado debe pasar por un profesional lo tratamos en ¿Cuándo acudir al ortopedista?

ATR y ángulo de Cobb: por qué no son el mismo número

Esta es la distinción más importante de toda la guía. El ATR es una medición de superficie de la rotación del tronco tomada con un escoliómetro. El ángulo de Cobb lo mide un profesional sobre una radiografía de columna y describe la curvatura lateral de la columna misma. Están relacionados —una curva más grande suele producir más rotación—, pero no son el mismo número y uno no se puede convertir en el otro de forma confiable. La relación es moderada a buena, no exacta: los estudios publicados reportan correlaciones que van de alrededor de 0.46 a 0.54 (Amendt, 1990) hasta cerca de 0.7 (Coelho, 2013, Brasil). Ningún escoliómetro puede darte un ángulo de Cobb. La comparación completa, incluyendo por qué a veces los dos números se mueven por separado, está en ATR y ángulo de Cobb y en cuando el ATR cambia y el ángulo de Cobb no.

Lo que el ATR no puede hacer. No mide el ángulo de Cobb, no confirma ni descarta una escoliosis y no sustituye un estudio de imagen ni una exploración clínica. Es una ayuda de tamizaje cuyo trabajo es ayudarte a decidir cuándo vale la pena buscar una valoración profesional.

Por qué el ATR importa en la detección temprana

La escoliosis suele avanzar más rápido durante el estirón, y las curvas incipientes pasan desapercibidas con facilidad. Como medir el ATR es rápido, no duele y no necesita radiación, se presta para repetirse en casa, en la escuela y en el consultorio —justo los lugares donde un cambio a lo largo del tiempo se puede detectar temprano. El valor del ATR está menos en una lectura suelta y más en una serie de lecturas tomadas de la misma forma durante meses. Cómo organizar ese seguimiento mientras tu hijo o hija crece lo vemos en Control durante el crecimiento.

El tamizaje de escoliosis en México

La NOM-047-SSA2-2015 —la norma oficial mexicana para la atención de adolescentes de 10 a 19 años— define la prueba de Adams en su apartado 3.16 y la señala, en el Apéndice A, entre las alteraciones que pueden detectarse en el consultorio, con envío al segundo nivel si resulta positiva. Ese apéndice es informativo, no normativo: no obliga a nadie, no fija un calendario y no establece cómo registrar el resultado. La Cartilla Nacional de Salud del grupo de 10 a 19 años no tiene ningún apartado de columna ni de postura, y en el Catálogo Maestro del CENETEC no existe una guía de práctica clínica nacional sobre escoliosis idiopática del adolescente.

La consecuencia es sencilla y conviene decirla claro: en México no hay un número oficial. Los valores de 5° y 7° que ves en esta guía provienen del trabajo de Bunnell y del uso internacional en programas de tamizaje, no de una norma mexicana. Tampoco hay tamizaje escolar sistemático: si a tu hijo o hija alguien le revisa la espalda, lo más probable es que sea porque en casa se decidió hacerlo. Y no existe un estudio nacional actual de prevalencia confirmada por radiografía: el único estudio poblacional del que se tiene registro es de 1989, en Monterrey —17,847 escolares de 93 escuelas, con una prevalencia de 1.85 % confirmada por radiografía—, citado en la revisión del Instituto Nacional de Rehabilitación de 2016.

Ese vacío es justo lo que una serie de lecturas de ATR llena. Llegar a la consulta con varias mediciones anotadas, tomadas de la misma forma, cambia la conversación con el médico; pedir de entrada una radiografía, no. Lleva tus lecturas y deja que el profesional decida si hace falta un estudio de imagen.

Mide y registra el ATR

Usa la app Scoliometer para medir el ángulo de rotación del tronco desde tu celular y llevar un registro que puedas comparar con el tiempo.

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Las guías del ATR, en orden

Preguntas frecuentes

¿Qué es el ángulo de rotación del tronco (ATR)?

El ATR es el ángulo de inclinación del tronco de un lado al otro, medido en grados con un escoliómetro sobre el punto de mayor asimetría mientras la persona se inclina hacia adelante. Refleja la rotación del tronco en la superficie del cuerpo.

¿El ATR es lo mismo que el ángulo de Cobb?

No. El ATR es una medición de superficie de la rotación del tronco tomada con un escoliómetro. El ángulo de Cobb se mide sobre una radiografía y describe la curvatura de la columna misma. Están relacionados, pero no son intercambiables, y un escoliómetro no puede darte un ángulo de Cobb.

¿A partir de cuántos grados se considera alta una lectura de ATR?

Menos de 5° se considera bajo en general, de 5° a 6° merece atención y 7° o más es el valor de referencia más usado para agendar una valoración profesional. Más que una lectura alta aislada, importa un aumento que se mantiene cuando repites la medición con cuidado. Son guías de tamizaje, no diagnósticos.

¿Medir el ATR puede diagnosticar escoliosis?

No. El ATR es una medición de tamizaje. Una lectura alta sugiere que vale la pena una valoración profesional; sólo un profesional, casi siempre con estudios de imagen, puede diagnosticar escoliosis.

¿Cómo se mide el ATR en casa?

Durante la prueba de Adams se apoya un escoliómetro —incluido el escoliómetro de un smartphone— sobre la espalda y se recorre para encontrar el ángulo más grande. El valor más alto es el ATR. Que siempre mida la misma persona y de la misma forma hace que el seguimiento a lo largo del tiempo sea más útil.

Explora la biblioteca completa en nuestras Guías de escoliómetro y tamizaje de escoliosis, o empieza por ¿Qué es un escoliómetro?

Aviso médico: este artículo es material educativo general y no constituye consejo médico, diagnóstico ni tratamiento. Un escoliómetro en el celular mide el ángulo de rotación del tronco como ayuda de tamizaje; no mide el ángulo de Cobb y no puede diagnosticar escoliosis. Los resultados varían según la edad, la madurez esquelética, el tipo de curva, la técnica, el equipo utilizado y factores individuales. Consulta siempre a un profesional de la salud sobre tu columna o la de tu hijo o hija.

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